En el ámbito de la oxigenoterapia, existen dos tipos principales de concentradores de oxígeno: los concentradores por pulsos (dosificación por pulsos) y los concentradores continuos (flujo continuo). Ambos dispositivos suministran oxígeno, pero difieren en su funcionamiento y aplicación, lo que permite que los usuarios reciban el apoyo adecuado adaptado a sus necesidades respiratorias.
Los concentradores de oxígeno pulsados solo suministran oxígeno cuando se inhala, lo que los hace más eficientes en el uso del oxígeno y permite diseñarlos de forma más ligera y portátil. Son ideales para usuarios móviles, personas que viajan mucho o que desean seguir realizando actividades al aire libre, como caminar o viajar. Algunos ejemplos son el Inogen Rove 4, el Freestyle Comfort y el Rove 6.
Los concentradores de oxígeno continuos suministran un flujo ininterrumpido de oxígeno, normalmente en el hogar, y son esenciales para pacientes que necesitan un suministro constante de oxígeno, por ejemplo, en casos de EPOC grave o terapia de oxígeno a largo plazo. Estos concentradores suelen ser fijos y robustos, con modelos como el Philips Oxygenate 5, el Drive DeVilbiss Compact 525 y el Intensity 10 Litros.
Al consultar esta categoría, los usuarios pueden ver fácilmente las diferencias y elegir el tipo de concentrador adecuado, en función de la movilidad, las necesidades de oxígeno y las actividades diarias. Tanto si buscas un dispositivo portátil de dosificación por pulsos para llevar contigo como un potente concentrador de flujo continuo para el hogar, aquí encontrarás las mejores opciones.